Alberto Julián Pérez TexasTech University
Este libro de estudios de la obra y la vida del poeta santafecino Rubén Vela, nacido en 1928, reúne trabajos de conocidos críticos y escritores. Rubén Vela fue uno de los más prestigiosos representantes del grupo “Poesía Buenos Aires”, que liderara en la década del cincuenta el poeta Raúl Gustavo Aguirre, y al que pertenecieron, entre otros, poetas como Rodolfo Alonso y Francisco Urondo. La cultivada sensibilidad poética de Vela, su inquisitiva curiosidad y su sentido de justicia social lo llevaron a buscar una profesión que le permitiera conocer diversas sociedades y culturas. Abrazó la profesión diplomática y vivió en distintos países de América, Europa y Asia. Residió en Bolivia, Brasil, Austria, Alemania, España, Costa Rica y Corea, y viajó por el Africa. Las culturas indoamericanas y las culturas africanas atrajeron poderosamente su atención y lo llevaron a meditar sobre el destino del hombre. Crítico literario, crítico de arte, humanista, la personalidad de Rubén Vela se destaca en sus múltiples facetas. Pero por sobre todo sobresale su dimensión como poeta: su amor a la imagen lírica, su respeto por la poesía, lo inclinaron a un generoso humanismo, a una búsqueda de ideales perdurables. Sus libros Introducción a los días, 1953; Poemas americanos, 1963; La palabra en armas, 1971; Maneras de luchar, 1981 dan amplio testimonio de su trayectoria poética. De esa obra, y de la rica personalidad de Rubén Vela, se ocupan los diversos estudiosos reunidos en este libro. La Doctora Juana Alcira Arancibia, Directora de la Colección Estudios Hispánicos en la que se incluye este volumen, destaca en su “Nota Preliminar”, “el sentimiento de lo telúrico” en el poeta. Juana Arancibia dice: “Rubén Vela recorrió su América, la vio, la palpó, se llenó de ella, sintió entonces la necesidad de unirse con la tierra, consustanciarse con ella”. En esto coinciden los críticos y los escritores: Vela es un poeta americano y americanista, que, como Neruda, se planteó el problema de la identidad americana y buscó su secreto en sus gentes, en sus pueblos, en sus culturas indoamericanas. El artículo “La poesía de Rubén Vela”, de Delfín Leocadio Garasa, que fuera publicado primeramente como introducción al libro de Vela Maneras de luchar, en 1981, es un completo análisis de la trayectoria literaria del poeta. Garasa destaca los más importantes temas y problemas que aparecen en la obra de Vela: su sentido del tiempo y de la muerte, su pasión americana, su búsqueda de identidad a través de la poesía, la relación entre la vida y la palabra. Garasa indica que Vela y la generación de “Poesía Buenos Aires”, trajeron a la poesía un “acendramiento formal” especial, “una progresiva búsqueda de la palabra insustituible”. Para Vela la poesía no brota de la acumulación de imágenes, sino del “ascético despojo”. Vela es un poeta consciente del valor de la palabra, y le da a ésta un peso estético especial. Poesía de intención social, sí, pero que no se divorcia de lo formal. Forma y fondo se reúnen en una nueva síntesis: éste es el primer valioso aporte del poeta a la poesía argentina de la segunda mitad del siglo XX. Sebastián Jorgi en su artículo titulado “Mi palabra es el maíz”, originalmente publicado en 1981, estudia el sentido de la palabra poética de Vela. Su lenguaje, considera el crítico, es original: para el poeta el lenguaje es un acto. Con la palabra poética Rubén Vela busca la verdad, pero esa verdad no está en las cosas sino en el ser, que tiene que ser definido con la palabra exacta. La investigadora Yolanda Rosas, en “De lo telúrico a la protesta social en la poesía de Rubén Vela”, indaga algunos de los símbolos mediante los cuales el poeta teje las alusiones políticas en su discurso: América-mujer, los antepasados, el pájaro. Rosas muestra cómo el hablante lírico expresa su rebeldía mediante un lenguaje que elabora un yo en función colectiva, buscando la fraternidad entre los seres humanos. El hablante lírico, dice, se coloca “en el plano totalizador, se aparta de su percepción individual y se adentra en los problemas del Hombre”. El crítico rosarino Julio César Forcat incluye un artículo que saliera originalmente publicado en la antología de la poesía de Vela preparada por Forcat en 1996: Poesía y libertad. El artículo discute la visión de las culturas premodernas en la poesía de Vela. Estudia los poemas de tema americano en los que el autor “procura establecer la armonía entre el microcosmos poético, la miniatura compuesta de palabras, y el macrocosmos, la totalidad concebida como universo y como suma de significados lingüísticos”. Forcat explica cómo Vela interpreta la historia americana, su profunda identificación con los pueblos que ha conocido. Vela continúa la obra de revalorización de las culturas latinoamericanas que llevaran a cabo personalidades como Martí y Rodó, Paz y Neruda. Nélida Norris analiza los “Fragmentos americanos” de Poesía y libertad. Son 92 poemas reunidos de la obra de Vela sobre el tema americano. Norris realiza una cuidadosa lectura de numerosos poemas, donde destaca la justeza de la palabra poética y su homenaje a la herencia cultural de América. Cristina Pizarro se vuelca a la interpretación de la visión antropológica de Vela, quien sigue a una fértil corriente de la literatura latinoamericana: la de los escritores antropólogos, entre los que se destacan autores de la talla de Alejo Carpentier, José María Arguedas y Juan Rulfo. Entre los poetas se destaca Pablo Neruda y, dentro de la poesía argentina, Manuel J. Castilla, José Pedroni y el mismo Jorge Luis Borges. Pizarro incluye además un interesante reportaje al poeta, en el que éste destaca la influencia que los años pasados en Bolivia tuvieran en su formación antropológica. La escritora Marta de París aborda un tema menos tratado por los críticos: “La poesía erótica de Vela”. La escritora muestra que el culto a Eros es fundamental en la poesía de Vela, porque le permite unir el tema social con el sentido de la transformación y el cambio que acompaña a la vida erótica. Dice Marta de París: “El tratamiento del amor se relaciona con una peculiar antropología: nexo entre naturaleza e historia... El amor es la clave para comprender el universo americano y la mística de sus criaturas”. La crítica brasileña Bella Jozef incluye un extenso estudio sobre la poesía de Vela, publicado originalmente en 1981. Jozef lleva a cabo una evaluación de toda la obra poética escrita por Vela hasta ese momento. Demuestra cómo Vela moderniza la poesía de su época, y hace una útil revisión histórica de las principales corrientes poéticas internacionales y argentinas del siglo XX. Señala la influencia que tuviera en el poeta el grupo “Poesía Buenos Aires” y la concepción del uso del lenguaje poético que asimilara del Surrealismo. Vela pone al lenguaje en contacto con el mito, dando valor simbólico a las imágenes de la piedra y el maíz en su poesía. Jozef señala que el poeta une su sentido del americanismo al panteísmo erótico, sin renunciar a su experiencia personal del mundo, a la que da significación social. Concluye el artículo con reflexiones recientes sobre la obra de Vela, en que señala que es “un poeta que cree en la elaboración creadora y vuelve a la soledad que impedirá la destrucción de la auténtica esencia humana”. El escritor español Alberto Baeza Flores presenta en su ensayo una comparación entre la poesía de Vela, la de Paz y la de Neruda, resaltando sus afinidades y diferencias. El libro concluye con dos interesantes estudios de los profesores Jorge Chen Sham de Costa Rica e Ignacio López Calvo de la Universidad de California. Ambos trabajos destacan el aspecto combativo de la poesía de Vela, concomitante con su valoración de la libertad esencial del ser humano. Para Sham, Vela “absolutiza” la poesía, le da profundidad, concibiendo para el poeta una inserción en el mundo que es a un tiempo lucha vital y estética. En ese espacio el poeta busca también el conocimiento, en el que recupera el derecho del individuo a la creatividad y a la invención. López Calvo destaca un interesante aspecto de la poesía de Vela: nota que si bien el poeta canta al mundo y al hombre americano, también lucha por descifrarse a sí mismo. En ese sentido América es él. En América Vela busca su propio rostro. Este libro de ensayos se cierra con una selección de poemas y la bibliografía de la obra del poeta y de los trabajos críticos aparecidos sobre su obra, así como un resumen de su trayectoria vital. Ha tenido Vela una existencia intensa y extraordinaria; como miembro del cuerpo diplomático argentino ha vivido en diversos países del mundo, y ha recibido a lo largo de su vida diversos honores como escritor. Este libro hace justicia a uno de los mejores poetas argentinos del siglo XX: el santafecino Rubén Vela. A lo largo de su vida su poesía ha venido creciendo por los distintos caminos recorridos: Vela se abrió al influjo de la palabra poética, buscando al hombre universal y reconociéndose a sí mismo en los otros. Poeta comunicativo y generoso, observador agudo de la naturaleza social del individuo, Vela ha unido en su obra profundidad filosófica y rigor formal. El legado de su poesía influye e influirá en la poesía de nuestra lengua, ayudando a la constante renovación de la palabra poética.
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